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Próximo VII FILVEN. El pabellón de Librerías del Sur que se instalará contará con la producción de las cuatro grandes editoriales del país: Monte Ávila Editores, Biblioteca Ayacucho, El perro y la rana y el Fondo Editorial Ipasme.

La presidenta de la Distribuidora de la Cultura, Rosa Fernández, dijo que se plantea, además, comercializar libros de casas editoras de países como Argentina, Colombia y España. “Vamos a tener toda la producción editorial de nuestras editoriales, cada uno está trabajando la lista de novedades que tendrá para la feria. Haremos una importación importante sobre todo de los países de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA)”, expresó Fernández. Además, anunció que como continúa la celebración del Bicentenario de la Independencia, este año los libros tendrán un papel protagónico sobre todo los que traten temas tanto nacionales como de otros países. Informó que por esta razón están estrechando vínculos con editoriales latinoamericanas y del Caribe, en particular de Puerto Rico, República Dominicana y Cuba. “Queremos hacer énfasis en los libros infantiles, pues esperamos importar libros de ecología, enfermería y medicina integral. Estamos haciendo un análisis de las carreras que se están dando en la Universidad Bolivariana y en la Unefa”, comentó Fernández. Agregó que aunque aún no está definido el lugar donde se realizará la VII edición de la feria, el ministro del Poder Popular para la Cultura, Francisco Sesto, indicó que se instalará en un espacio abierto.

Prof. Alí Ramón Rojas Olaya

Celebran 200 años de la Academia Militar de Venezuela con Feria del Libro Socialista

Este evento, desarrollado en el Fuerte Tiuna, forma parte de las actividades previas a la conmemoración del Bicentenario de la Academia Militar de Venezuela / La Feria del Libro Socialista y Bolivariana marca el inicio de la celebración del Bicentenario de la creación de la Academia Militar de Venezuela, el próximo 3 de septiembre de 2010. Para dar a conocer y difundir el pensamiento político-ideológico de la revolución, la Academia de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) realizó el 30 de agosto de 2010 la Gran Feria del Libro Bolivariano y Socialista, en la que los asistentes pudieron acceder a un aproximado de 7 mil 500 libros de diversas casas editoriales.Este evento, desarrollado en el Fuerte Tiuna, en Caracas, forma parte de las actividades previas a la conmemoración del Bicentenario de la Academia Militar de Venezuela.

El jefe de la división académica de dicha institución, Teniente Coronel Menrys Fernández, resaltó la necesidad de consolidar la formación ideológica en la población. “Debe prevalecer el elemento ideológico, transformador. Esa creación de conciencia es lo que va a ayudar a la masa a convertirse en vanguardia. Cuando nosotros transportamos esto a la institución militar estamos conscientes de que nos encontramos en una revolución militar y que nuestros muchachos, nuestros cadetes, nuestros hombres y mujeres militares deben tener una conciencia revolucionaria. Eso sólo se logra con la ideologia”, enfatizó.

Entre los libros que se pueden conseguir en dicha Feria, destacan obras como “Los sucesos del 19 de Abril de 1810″ e “Historia elemental de los símbolos patrios de la República Bolivariana de Venezuela”, escritos por José Jesús Cordero Ceballos; Historia de las ideas anticomunistas, de Luis Cipriano Rodríguez; Pléyade de héroes, de Antonio Manrique, “Currículo de la indignación y la ley del desagravio” del pedagogo Alí Rojas Olaya y “El Educador neocolonizado” de Luis Antonio Bigott, todos publicados por el Fondo Editorial Ipasme, la editorial de los excluídos.

El acto contó además con las conferencias de los profesores Luis Antonio Bigott, Alí Rojas Olaya, Amilcar Figueroa y José Gregorio Linares, presidente del Fondo Editorial Ipasme. En los próximos días, se tiene previsto una serie de actividades como la presentación y bautizo de varios libros escritos por militares de la Academia, la entrega de condecoraciones y la presentación de la obra 200 años en armas, 200 años en revolución. El acto central de esta conmemoración será la inauguración del Patio de Armas de la Academia Militar de Venezuela, a realizarse el 3 de septiembre. Esta academia dará paso a la Universidad Militar Bolivariana, institución que asumirá el reto de acelerar los cambios necesarios en el área científica y tecnológica a través de las actividades de docencia, investigación y extensión, fortaleciendo los valores de la profesión militar y formando integralmente a un ciudadano de elevada competencia, útil al país.

Prof. Alí Ramón Rojas Olaya

Ventanas y vuelos bajo el samán y la poesía

Alí Ramón Rojas Olaya

“En las grandes avenidas donde transita la miseria, no es difícil encontrar pequeños hombrecitos apacentando los años en la estéril aventura de invocar fortunas a cada hoja seca que arrastran los días”
Aquiles Silva

El sábado primero de agosto de 2009 fue bautizado el poemario “Ventanas y vuelos” del poeta Aquiles Silva, editado por el Fondo Editorial Ipasme, en el Club Carvajal de Valle Guanape, capital del Municipio Carvajal del Estado Anzoátegui, dentro del Plan Revolucionario de Lectura que impulsa nuestro Gobierno Revolucionario y Bolivariano y que el Prof. Favio Quijada, Presidente del Ipasme, ha asumido con la mesura necesaria. Aquiles, el poeta de los pies alados de Valle Guanape, obsequió a Ligia, Ramón y Maira, su familia caraqueña de El Cementerio, sendos libros en los cuales se ven los vuelos a través de las ventanas. Ellos, después de leer la dedicatoria autografiada y ñaragateada, se emocionaron hasta el punto de empañar una que otra pupila. Les conté del evento, de la noche bajo el samán y la poesía, les conté que Cadafe delegó en las estrellas, la luna, los cocuyos y las velas sus funciones de dar luz. ¿Y cómo es Valle Guanape?- me preguntaron- Imagínense a Aquiles hecho tierra, hecho un pueblito, así es Valle Guanape- ¡Ah!, respondieron, ¡entonces es bien bonito! Les hablé que la llaman la tierra del trompo y la zaranda.

Les conté que nos hospedamos cerca del árbol de cotoperí más bello que ojos algunos puedan contemplar. Es un gigante que protege a Valle Guanape. Frondoso, soberbio, enrevesado. “Y, en cordial semejanza, buen árbol, quizá pronto te recuerde, cuando brote en mi vida una esperanza que se parezca un poco a tu hoja verde” decía el poeta Antonio Machado. Yo creo que toda Valle Guanape es una botella de manantiales y ese árbol es su corcho. También pareciera ser el pulmón de ese hermoso pueblo. Les conté que conocí parte de la prole de Aquiles: Inti, Aveluna y mi nueva amiguita Lunamarina. Les conté que durante el bautizo del poemario los ojos de Marvin parecían unas errabundas luciérnagas de tanta felicidad por su ser amado. Les conté que Aquiles Silva es maestro y profesor de alcaldes, en vista de que al acto asistió su alumno Franklyn Guillén, alcalde del Municipio Carvajal. ¿Y queda muy lejos?, ¡No, vale, ahí mismito, de Clarines cruzando a la derecha.

Me preguntaron por la historia de Valle Guanape. Les conté que en la época de la colonización los indígenas cuando se resistían a la evangelización eran masacrados, por lo que se veían obligados a emigrar de sus tierras, motivo por el cual llegaron los primeros pobladores de Valle Guanape al lugar conocido en la actualidad como “La Torre”, donde encontraron algunas cavernas rocosas llamadas hoy día “Las fauces del Diablo”. Éstas sirvieron como refugio de los aborígenes donde lograron sobrevivir de los ataques de aquellos hombres venidos de Europa. Entre la vegetación característica de la zona se escondieron los indígenas de la tribu “Huanapú”, vocablo de donde proviene “Guanape”. En la Plaza Bolívar hay una piedra escultural en la cual se lee “A 500 años del holocausto. Donada por los indios que quedamos”. En la misma plaza hay un muro de piedras de Nelson Velasco. Entre las piedras hay 14 rostros, 13 indígenas y la restante de Karl Marx.

Les conté que en Valle Guanape nació un 12 de febrero de 1949 el famoso short stop de Los Tiburones de La Guaira que se convirtió en el primer anzoatiguense en llegar a las grandes ligas: Enzo Hernández, aquel que en los doble plays lanzaba a primera desde el cielo. Cerca de Valle Guanape hay otro pueblo muy bonito llamado Guanape donde nació el guerrillero General Manuel Itriago Armas, quien era hacendado y tomó las armas para defender el gobierno de Cipriano Castro. Sabana de Uchire, Clarines, Guanape y Valle Guanape estuvieron vinculados a la lucha antiimperialista llevada a cabo por los defensores del gobierno del Presidente Cipriano Castro contra la llamada “Revolución Libertadora”, dirigida por el banquero Manuel Antonio Matos, al servicio de los monopolios del petróleo que incursionaban en nuestro país con la mirada puesta en la laguna de Guanacoco, situada al sur del estado Anzoátegui, en la cual se había descubierto un importante yacimiento petrolero.

¿Y cómo estuvo el acto? Más que acto fue una velada. En la esquina donde se interceptan la Calle Bolívar con la Calle Páez fue el bautizo al cual asistieron las personalidades más importantes del mundo, es decir, el pueblo. El recinto se llenó de pueblo, todas las personalidades con su librito en la mano, lo leían, y al leerlo, se leían y se veían en los ñaragatos del excelso aedo y ñaragatero. ¡Allí debo estar yo!, me decía Margarita, una pueblerina que vende bollitos en su bicicleta. ¡Claro que estás!, allí está todo el pueblo, porque Aquiles no hizo esfuerzo para hacer ese poemario, él sólo plasmó en el papel lo que todos ustedes son, dicen, quieren y sienten, le respondí.

Les conté que el mes de agosto empezó con la lectura de algunos poemas bajo la fronda del árbol de cotoperí. Allí estábamos, como a las siete de la mañana, Ángel González, José Gregorio Linares, Pedro, el administrador de las cabañitas donde nos hospedamos y yo, desayunando con los poemas de Aquiles. Después llegó el poeta y nos llevó a comer arepas de maíz pilao con morcillas, asadura, carne molida y agua de maíz. ¿Y Sagrario fue?, me preguntaron, ¡Claro!, no sólo fue, sino que se robó el show- ¡Ja ja ja, esa Sagrario!, exclamo sonriente Ligia. Les conté que me designaron como el presentador del poemario y que para ello, invité a Sagrario, y a José Gregorio para la lectura del prólogo del libro a tres voces.

Mientras leíamos nos conmovimos al ver entrar al recinto y colocarse al lado de Aquiles a la morocha, “todo corazón” al lado de su hijo. Creo que fue ella la que habló con Cadafe. Para nuestra satisfacción resulta que no se le olvidó hablar, ni caminar, ni respirar, ni dormir. Su luz poco a poco se fue repotenciando y, lo más importante, a su corazón no se le olvidó latir. Abrazaba a su hijo amando y sonriendo, sin preocuparle las arepas que tenía para la cena porque había dejado las hornillas apagadas. Ahora todos sabemos que la morocha es famosa y heroica.

Después habló Aquiles con su “palabra todopoderosa creadora del verso y de la prosa”, besando “la boca que dice cosas”, caminando “sobre las piedras del río donde se hicieron peces” sus “pies cuando era niño”, degustando “las mieles exquisitas de la aventura”. Mientras anochecía “en la soledad pincelada de frío que mueve la brisa”, sus “ojos navegantes abordaron una hoja seca y se lanzaron a jinetear la espuma, eludiendo raíces y rocas para volver al mar”. En fin fue una velada de poesía, pueblo, canto, guitarra, cuatro, estrellas, luna, samán. Fue una velada de socialismo, es decir, de amor.

Aquiles Silva ama las cosas más sencillas: guácaras y sus estelas en la arena,
Querubines de alas mutiladas esparcidos en Cantaura,
Unicornios azules que aparecen en los manantiales del “higuerote”,
Irresistibles mujeres con labios que saben a cotoperí,
Luciérnagas errabundas del cielo nocturno.
El camarada Aquiles es amigo de Miguel Vicente y de Panchito Mandefuá.
Sus hijas aún juegan con las hijas de Zobeyda Jiménez “La muñequera”.

Su voz silente hoy se ausenta para convertirse en ave canora.
Irrigados quedarán los vergeles que otrora fueron eriales
La lironda entrada de un aedo al mundo de los libros enorgullece las conciencias
Valle Guanape hoy es capital del amor y la esperanza
Aquiles Silva ha llegado en su caballo que come jardines.

La Pedagogía del Adobe y la Colección Warisata

El 22 de septiembre se bautizó el libro “La Pedagogía del Adobe” del pedagogo venezolano Alí Ramón Rojas Olaya en Warisata, Bolivia con la presencia del Dr. David Mora, Director Ejecutivo del Institiuto Internacional de Investigación Educativa para la Integración del Convenio Andrés Bello (IIIEI-CAB), la Dra. Astrid Wind, quien se encuentra escribiendo un libro sobre las universidades indígenas en el mundo, el Profesor Norberto Reaño del Instituto Pedagógico de Miranda, el Profesor Javier Paredes, investigador del IIIEI-CAB, y personalidades de la Normal de Warisata, sus directivos, docentes y estudiantes. Este libro es el primer número de la Colección Warisata, dedicada a la creación de libros de texto, y fue editado por el IIIEI-CAB y el Fondo Editorial Ipasme, en el marco del Convenio de los países ALBA. Sobre este libro y la colección escribió el historiador venezolano José Gregorio Linares lo siguiente:La Pedagogía del Adobe y la Colección WarisataLa pedagogía del adobe es un libro que documenta más que una propuesta pedagógica una utopía lograda. El profesor Rojas Olaya nos invita a leer el ideario pedagógico de un marxista blanco, Elizardo Pérez y de un amauta indio, Avelino Siñani, con la idea de “evocar para convocarnos” como bien dijera nuestra camarita Sagrario De Lorza, miembro del Comité Editorial de nuestro Fondo Editorial.La Escuelade Warisata, fundada el 2 de agosto de 1931 por Elizardo Pérez y Avelino Siñani, se basó en la pedagogía del adobe, la del esfuerzo, la del heroísmo, la de la ternura, la del “aprender haciendo”. Una pedagogía que separaba a las indias e indios de las gentes que determinaban su esclavitud y su ignorancia, es decir, mantener alejado al indio de la finca donde es siervo y de la aldea donde se mestiza y adquiere hábitos contrarios a su tradición comunitaria. Se reivindica el ayllu, donde la propiedad de la tierra es colectiva, el trabajo se realiza comunitariamente, y el destino se fragua entre todos.Partir de la evocación del legado de la Escuela de Warisata para la convocatoria masiva de docentes y estudiantes en la elaboración de las pautas pedagógicas, didácticas y curriculares en los países latinoamericanos y caribeños. Con este primer número de la Colección Warisata, que bien explica del por qué escogimos el nombre, pretendemos alcanzar la soberanía definitiva haciendo nuestros propios libros de texto y ésta debe comenzar desde cada aula. El aula es un mundo y toda la patria una escuela. Nuestro pueblo nunca será soberano si no conquistamos la soberanía del pensamiento; no alcanzaremos la independencia integral si no alcanzamos la soberanía cognitiva y cultural. Es indispensable que el Estado en su función docente liberadora se deslinde de las editoriales del gran capital las cuales transmiten los contenidos y los valores que nos encadenan a los imperios y nos adormecen la conciencia.

El universo del libro de texto ha tenido como columna vertebral la hegemonía de compañías hacedoras y comercializadoras de materiales pedagógicos, verdaderos laboratorios de transculturación y alienación, que han manejado la industria de la divulgación didáctica basada en un currículo oculto promotor de antivalores. En la Revolución Bolivariana asumimos que los libros de texto no son mercancías ni rubros. Un libro de texto es como un jardín que se lleva en el morral o en el bulto.

La forma de imperio mediático fue construida en América Latina y el Caribe con la finalidad de alejarnos, en forma gradual, de nuestra esencia y raíces. Consciente de esta realidad, el Fondo Editorial Ipasme crea la Colección Warisata en homenaje a la escuela socialista más importante en la historia pedagógica mundial. La colección Warisata pretende ser un espacio para la difusión de libros de texto creados por docentes para docentes y estudiantes que encuentren e ingieran la sal revitalizadora que les permita desarrollar al máximo sus capacidades creadoras y que retroalimente sus mecanismos de ajuste a un proceso de emancipación y liberación.

Si dejamos en manos de quienes asumen la educación neocolonizadora la escritura de los textos escolares, seremos una colonia; en cambio si los libros son escritos por nuestras maestras, maestras, profesoras y profesores de avanzada seremos una nación independiente, no sólo desde el punto de vista político y económico, sino seremos libres de pensamiento que es la única manera de garantizar la plena independencia.

José Gregorio Linares
Presidente del Fondo Editorial Ipasme

En alto el pabellón de Venezuela en Berlín

Los profesores venezolanos Rosa Becerra y Alí Rojas Olaya, del Instituto Pedagógico de Caracas, y Andrés Moya del Instituto Pedagógico de Maracay “José Manuel Siso Martínez” representaron a Venezuela en la 6ta Conferencia Internacional sobre Educación Matemática y Sociedad, la cual se llevó a cabo entre el 20 y el 25 de marzo en la capital alemana. El evento lo organizó la Universidad Libre de Berlín y contó con 83 participantes de 24 países: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Dinamarca, España, Estados Unidos, Grecia, Holanda, India, Inglaterra, Irlanda, Mozambique, Noruega, Nueva Zelanda, Pakistán, Portugal, Sudáfrica, Suecia y Venezuela.Los research papers (trabajos de investigación) que presentaron y defendieron en tan importante evento internacional son: “Action-research in the venezuelan classrooms” (Investigación acción en las aulas venezolanas), a cargo de Rosa Becerra, “Mathematics assesment and teacher training: a perspectiva of change in Venezuela” (Evaluación matemática y formación docente: una perspectiva de cambio en Venezuela), a cargo de Andrés Moya, y “Simón Rodríguez and the Critical Didactics of Mathematics (Simón Rodríguez y la Didáctica Crítica de la Matemática) a cargo de Alí Rojas Olaya.Entre los asistentes a este evento estuvieron la sudafricana Mamokgethi Setati, el griego Dimitris Chassapis, la sueca Tine Wedege, el irlandés Brian Greer, los estadounidenses Marilyn Frankenstein, Danny Martin y Eric “Rico” Gutstein, el pakistaní Sikunder Ali, la india Swapna Mukhopadhyay, los mozambiqueños Ribas Gwambe y Balbina Mutemba, el alemán Uwe Gellert, la austríaca Eva Jablonka, la inglesa Candia Morgan, los colombianos Paola Valero y Francisco Camelo Bustos y las brasileñas Gelsa Knijnik y Mônica Mesquita.Los docentes venezolanos son miembros del Grupo de Investigación y Difusión en Educación Matemática (Gidem), fundado el 10 de octubre de 1999 en Caracas. La primera obra de este grupo es la línea de investigación en Enseñanza de la Matemática adscrita al Doctorado en Educación de la UCV (2000). Luego vendría la publicación de “Didáctica de las Matemáticas” de David Mora (2002); “Tópicos en Educación Matemática” (2004); “Aprendizaje y Enseñanza: estrategias para una Educación Matemática del Futuro” de David Mora (2005), “Didáctica Crítica, Educación Crítica de las Matemáticas y Etnomatemática: Perspectivas para la transformación de la Educación Matemática en América Latina” (2005), “Lenguaje, comunicación y significado en Educación Matemática: algunos aspectos sobre la relación entre Matemática, lenguaje, pensamiento y realidad desde una perspectiva crítica” (2006), “Matemática y realidad: estrategias para docentes de la Escuela Básica” de Alí Rojas Olaya y Argenis Algara (2009), “Currículo de la indignación y la ley del desagravio” de Alí Rojas Olaya (2009). Estos dos últimos editados por el Fondo Editorial Ipasme que preside el Licenciado José Gregorio Linares bajo las directrices del Profesor Favio Quijada, Presidente del Ipasme.

Como producto de la alianza estratégica que el Ipasme viene trazando con el Gidem y con el Instituto Internacional de Investigación Educativa para la Integración del Convenio Andrés Bello, con sede en La Paz, Bolivia, cuyo Director Ejecutivo es el Profesor David Mora (miembro fundador del Gidem), se publicaron en 2009 los libros: “Didáctica de las Matemáticas desde una perspectiva crítica, investigativa, colaborativa y transformadora” de David Mora y “Las actividades matemáticas, el saber y los libros de texto: necesidad de una visión socio-cultural y crítica” de Wladimir Serrano Gómez. Alianza que obedece a los lineamientos bolivarianos de integración del ALBA.

La Conferencia Internacional sobre Educación Matemática y Sociedad es uno de los eventos más importantes a nivel mundial. Su fortaleza es el diálogo sobre las perspectivas y reflexiones concernientes a lo social, político, cultural y ético de la Educación Matemática. La primera se organizó en Nottingham, Inglaterra, en 1998; la segunda en Montechoro, Portugal, en 2000; la tercera en Helsingor, Dinamarca, en 2002; la cuarta en Queensland, Australia, en 2005; la quinta en Albufeira, Portugal, en 2008.

Para el Gidem la Matemática es para el pueblo, no para élites, ni es exclusividad de seres privilegiados. Ella debe ser instrumento para repensar y debe incitarnos a descubrir quiénes somos en una sociedad históricamente alejada de nuestras raíces. El Gidem defiende una Matemática inclusiva, al servicio de la humanidad, que nos sirva para entender el universo, que acabe con su monopolio ideologizante, que nos sea útil para la emancipación, para la transformación social, es decir, para la verdadera liberación.

En el marco de la celebración de la Independencia de Centroamérica

El Fondo Editorial Ipasme publicó y bautizó el libro “Sapos y ratones” de la centroamericana Anabelle Madden. Existe una polémica sobre si se puede o no hablar, en verdad, de literatura infantil. Lolo Rico, ensayista y narradora española, sostiene que basta con hablar de literatura a secas pues «los libros infantiles: o son literatura, en cuyo caso sobra lo demás, o son infantiles, y entonces no hay que preguntarse si son verdaderamente literatura». Un extenso estudio de Mario Rey, ensayista y compilador mexicano, colocado como Prólogo de su libro «Historia y muestra de la literatura infantil mexicana» nos lleva a una discusión sobre la necesidad de cantar, de hacer poesía, de contar lo sucedido, para conducirnos a una definición de la literatura y para, más adelante, abordar el asunto de la literatura infantil. Rey discute acerca de si hay una literatura infantil o una literatura al alcance de los niños. Y cuando se refiere al término literatura, advierte sobre «el peligro de menospreciar las capacidades intelectuales y sensibles de la niña y del niño, destinándoles un conjunto de publicaciones de dudosa calidad literaria o artística, textos ñoños que atentan contra la inteligencia y la sensibilidad del ser humano, ya sea niña, niño, adulta o adulto». Si resumimos las grandes tendencias en torno a este asunto, únicamente hay dos posiciones perfectamente establecidas: la primera acepta un subconjunto al que llama literatura infantil, mientras que la segunda postura se pronuncia por una sola literatura, simple y llanamente. En el seno del Fondo Editorial Ipasme optamos de acuerdo con la existencia de una literatura infantil como un género separado de la literatura general. Pero también compartimos el planteamiento de Juan Carlos Merlo quien sostiene que hay dos tipos de literatura infantil: un primer grupo lo constituyen los textos que fueron producidos para los niños y lograron su aceptación; el segundo esta formado por la literatura que los infantes hicieron suya, a pesar de dirigirse a adultos. Pero para ser más precisos, colocamos las dos divisiones propuestas por Juan Carlos Merlo en la categoría de literatura para niñas y niños, porque existe, indudablemente, otra, que es la literatura (con todas las calidades exigidas) producida por los niños mismos y que, a nuestro entender, es la auténtica literatura infantil. Y la mejor muestra de esta dualidad está precisamente en un escritor centroamericano, al igual que Anabelle Madden, el gran poeta Rubén Darío.

Rubén Darío, nacido en Metapa, Nicaragua, el 18 de enero de 1867, se establece en León, a la edad de tres años, bajo el cuidado de sus tíos Félix Ramírez Madregil, fallecido muy tempranamente, y Bernarda Sarmiento, quienes lo van a recoger a San Marcos de Colón, un pueblo fronterizo de Honduras, a donde lo llevó su madre, que había establecido una relación de pareja con el abogado Juan Benito Soriano. León era una antigua ciudad colonial, llena de iglesias y catedrales, con sus calles bien trazadas y empedradas y llena de tradiciones que llevan, al pequeño Rubén, a creer en seres mágicos, en un ambiente en donde lo religioso y lo mítico no tenían una línea de demarcación precisa. «La casa era para mi temerosa por las noches. Andaban lechuzas en los aleros. Me contaban cuentos de ánimas en pena y aparecidos los dos únicos sirvientes: la Serapia y el indio Goyo. Vivía aun la madre de mi tía abuela, una anciana, toda blanca por los años y atacada de un temblor continuo. Ella también me infundía miedo: me hablaba de un fraile si cabeza, de una mano peluda, que perseguía como una araña…». Es indudable que los cuentos populares y las leyendas han nutrido las necesidades literarias del hombre y sobre todo de la literatura escrita para niños. Rubén hace eco de estos relatos que escuchó amedrentado durante su infancia y en su poema La cegua, por ejemplo,recoge esta leyenda tradicional de la mitología nicaragüense, sobre una hembra diabólica que es espanto de los trasnochadores y parranderos, con terribles carcajadas y gritos. «Fui algo niño prodigio. A los tres años sabía leer, según se me ha contado» –nos relata Rubén-.Rubén no recuerda a qué edad escribió los primeros versos, pero el mismo nos asegura que fue muy temprano: «Por la puerta de mi casa –en las Cuatro esquinas- pasaban las procesiones de la Semana Santa, una Semana Santa famosa: «Semana Santa en León y Hábeas en Guatemala»; y las calles se adornaban con arcos de ramas verdes. Del centro de uno de los arcos, en la esquina de mi casa, pendía una granada dorada. Cuando pasaba la procesión del Señor del Triunfo, el Domingo de Ramos, la granada se abría y caía una lluvia de versos. Yo era el autor de ellos. No he podido recordar ninguno…; pero sí sé que eran versos, versos brotados instintivamente. Yo nunca aprendí a hacer versos. Ello fue en mí orgánico, natural, nacido». En la casa de la tía Bernarda se hacían tertulias políticas, de las que participaba el niño Rubén, como escucha. Además, había ahí una pequeña colección de libros que fueron sus primeras lecturas. Rubén los recuerda: un Quijote, las obras de Moratín, Las mil y una noches, la Biblia; los Oficios, de Cicerón; la Corina, de Madame Stael, un tomo de comedias clásicas españolas, una novela terrorífica, La caverna de Strozzi. Pero además, León era un centro de gran bullir intelectual. Edelberto Torres hace una lista de los más destacados literatos que establecieron relación con el niño Darío: «Mariano Bareto que ahonda mucho en el sabor idiomático; Ramón y José María Mayorga Rivas, Cesáreo Salinas, Manuel Cano y Félix Medina son poetas; Felipe Ibarra, Samuel Meza, Tomás Ayón y su hijo Alfonso, Jesús Hernández Somoza, son jurisconsultos y publicistas; Ricardo Contreras, mexicano, ejerce la docencia y la crítica literaria; Modesto Barrios es periodista y orador. Todos celebran a Rubén celebrando sus composiciones, solicitando su colaboración para diversos actos académicos y facilitándole obras literarias que lee con delectación. Esos escritores profesan el liberalismo ideológico, son lectores de Juan Jacobo Rousseau y de Montesquieu, de Tácito, de Plutarco, y en aquel momento tienen como oráculo al ilustra ecuatoriano Juan Montalvo».

Enmarcada, pues, dentro de la literatura infantil y centroamericana, como la obra de Rubén Darío, se encuentra “Sapos y Ratones” de la escritora costarricense Anabelle Madden. El Ipasme bautizó esta nueva obra infantil editada por el Fondo Editorial del Instituto en un acto cultural realizado en la Plaza Villafañe de la Biblioteca Nacional, en Caracas, el miércoles 15 de septiembre de 2010. La actividad formó parte de la celebración de la primera independencia de Centroamérica y contó con la presencia del excelentísimo Embajador de Guatemala, Erick Molina, representantes diplomáticos de El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, la Directora Encargada de la Biblioteca Nacional, Xiomara Landaeta y el Presidente del Fondo Editorial Ipasme, el historiador José Gregorio Linares.

La escritora y docente tica Anabelle Madden resaltó, “escribo cuentos para niñas, niños y jóvenes con el propósito de contribuir al estímulo de la lectura que se requiere en el país y a la que el Ipasme, a través de su Fondo Editorial, ha apoyado arduamente”. Asimismo, la autora de la obra infantil que forma parte de la Colección Aquiles Nazoa/ Patacaliente, agradeció el apoyo recibido por la casa editora del magisterio venezolano a la vez que informó sus planes de proyectarse en la literatura infantil de América Latina y el Caribe.

Prof. Alí Ramón Rojas Olaya

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